O menino e o mundo








Tuve la oportunidad de ver O menino e o Mundo hace un par de meses y debo decirles que me tomó por sorpresa. Su estética de trazo infantil y naive me generó la preconcepción de que este film iba a ser dulce, tranquilo, divertido, light... y nada más alejado de la realidad.

Esta belleza brasileña, dirigida por Ale Abreu y nominada al Oscar de Mejor Película Animada en el 2016, es una obra maestra. Una experiencia cinemática que se va complejizando a medida que avanza, tal y como lo hace el entendimiento que tiene un niño del mundo, de lo micro a lo macro, del hogar a la ciudad, de las aventuras infantiles a las hazañas adultas. Así mismo son sus entornos, al principio dibujados con la inocencia con que las percibe el pequeño, pero luego llenos de un detalle abrumador que confunde e hipnotiza al espectador más reacio. 

Se necesitaron solo crayones, pintura y recortes para crear este film, ganador del Annecy Film Festival en su edición número 38, el máximo premio de animación a nivel mundial. En el veremos el viaje que emprende un pequeño para reunir a su familia, pues su padre ha tenido que abandonar su hogar debido a la decadencia del trabajo en el campo y al crecimiento de las algodoneras de la región, para las cuales termina trabajando. 

El niño se encontrará con distintos personajes, algunos tristes, otros empáticos y esperanzados, que lo ayudarán en su búsqueda aun en los entornos más tristes y  agresivos. De repente no solo estamos hablando de la familia sino también del progreso, de las cadenas productivas, del consumismo, de la basura, de la vejez...

Les puedo decir que se me salieron las lágrimas viendo este film. Me conmovió tremenda y súbitamente, pues logra cuestionarnos sobre lo que para cada persona es realmente importante de una manera orgánica y sutil, que para mí es donde radica su éxito. Es una película-espejo.

Un suscriptor de este blog fue quien me recomendó está pelicula y yo les devuelvo a ustedes esta dicha. Super recomendada!


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