El debate sobre el terrorismo de Zankyo no Terror


Shinichiro Watanabe nos ha entregado a lo largo de su carrera obras máximas como Cowboy Bebop, Samurai Champloo y algunas entregas del Animatrix, piezas que han encontrado un lugar en la historia de la animación japonesa y le han dado un reconocimiento como director de culto. Sin embargo, he de confesar, que cuando me enganché con Terror in Resonance (Zankyo no Terror) desconocía que esta pieza fuera parte del trabajo de Watanabe.

Y tengo que decir que no me decepcionó y que, por el contrario, me mantuvo al borde de la cama, siempre expectante. Con una historia que se desarrolla a toda velocidad en 11 capítulos, esta serie cuenta la historia de dos adolescentes que deciden emprender una gesta terrorista para sacar a la luz actos terribles de los cuales fueron objeto por parte del gobierno japonés. Su narrativa, inteligente y audaz, no subestima al espectador sino que lo lleva a resolver a la par sus acertijos y no llena de cursilerias e idealismos la premisa detrás de la venganza y el drama humano.

Existen muchas opiniones alrededor de la serie, que se estrenó como uno de los títulos más esperados en el 2014. Para algunos fue un éxito y para otros una gran decepción, sin embargo, dados los patrones y la forma de contar historias de Watanabe, no me sorprende el desenlace de la serie. No es una historia perfecta en la que todos los cabos se aten ni donde todos los personajes o escenas sean relevantes pero en conjunto presenta una historia atrapante y sorpresiva cuya fortaleza radica en su propuesta, que genera debate (sobre el concepto de terrorismo, la energía nuclear, el patriotismo y la amistad) y reflexión en más de una ocasión.

Técnicamente es una serie con una animación bellísima (a cargo de MAPPA, responsable también de Shingeki no Kyojin) que a través de cada detalle le aporta realismo y verosimilitud a la historia, con un par de momentos épicos, si, pero multitud de escenas que te llenan de emoción a partir de planos sencillos logrados con una maestría absoluta. Ahora acompañemos esto con la música de Yoko Kanno y allí tenemos una línea directa a las fibras sensibles.

Es de resaltar la valentía con la que Watanabe trata el tema del terrorismo, pues es algo MUY delicado para la audiencia japonesa considerando el impacto que causó el ataque de gas sarín que mato a 13 personas en el metro subterráneo de Tokyo en 1995. Así mismo el tema del manejo nuclear inspirado por el caso de Fukushima durante el tsunami del 2011.

Para todos los que quieran ver esta recomendación, la serie esta en el catálogo de Netflix, en su idioma original y subtitulada al español. Espero la vean, la disfruten y me compartan su opinión.

Hasta la próxima semana!





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