Nia's Top 10: Películas animadas que te volarán la cabeza


4 años después de mi primer top de películas animadas, llega a este blog una nueva selección. No es un top sobre las mejores y favoritas a mi parecer, como el primero, sino sobre las más raras y perturbadoras, las que nos llevan a espacios super desconocidos de la psiquis y utilizan la técnica de la animación como ese portal entre los sueños, las pesadillas, los viajes de ácido y la realidad.

Es importante que antes de seguir, sepan bajo cuáles criterios decidí hacer esta selección, pues como bien saben, esta es mi opinión subjetiva y no busco con esto declarar que es absoluta. De hecho, me encantaría saber si comparten esta opinión conmigo o si consideran que me hizo falta incluir alguna película. Las recomendaciones siempre son bienvenidas. 

Y ahora, sin más preámbulo, arranquemos.

10. Sita sings the blues (2008)

Si hay algo surreal, es Bollywood. Si han tenido la oportunidad de ver algún film de la India que pertenezca a este género cinematográfico seguro entienden a qué me refiero: multitudes bailando, romances álgidos rebozantes de acción, vestidos de colores y personas cantando de la nada. Sita Sings the Blues es todo eso mezclado con mitología hinduísta, sarcasmo, drama, viajes surrealistas y jazz, mucho jazz.

La trama de Sita sings the Blues resume un poema épico de la India titulado Ramayana, o "El viaje de Rama", la historia de Rama y Sita, dos dioses encarnados en humanos (Vishnu y Lashkmi) cuyo matrimonio es un melodrama. Pero su drama, a diferencia de los matrimonios mortales, es un drama para el universo mismo, pues de su balance de poder (absoluto y masculino, y dinámico y femenino) depende, básicamente, la preservación del mundo.

En el 2002, Nina Paley, la mente detrás de esta película, se sorprendió al leer el Ramayana y encontrar tantos puntos en común entre el poema y el fracaso de su matrimonio. Sita se convirtió entonces en el proyecto de Nina para hacer catarsis de esta época dolorosa, fue su forma de canalizar el dolor de su separación.

Sita canta el blues, aunque realmente canta jazz. "Having the blues" es una expresión en inglés para hablar de que se está deprimido, que te invade una tristeza, por eso, a pesar de que se usa el jazz de Annette Hanshaw como soundtrack de la película, todo gira alrededor del desamor y la tristeza.

Un película excepcional, que mezcla toneladas de referencias, cultura pop, tipos de animación y formas de narrar que la hace única en su tipo. ¿Y saben qué es lo mejor? pueden encontrarla en YouTube ya que Paley es defensora del copy-left.






9. Midori, la niña de las camelias (1992)

Esta podría ser la película número uno de este top.

Puedo decirles con total franqueza que, con solo verla una vez, aun recuerdo con exactitud varias de las escenas de Midori, la niña de las camelias. Sin embargo decidí no dejarla en un puesto tan elevado por que su forma de shockearte reside en generar repulsión, asco y hasta fracturas morales. No te pone a pensar TANTO como sus contendientes. Aun así, les aseguro que si clasificó en el top es por que en sí misma, es una joya.

Midori, la niña de las camelias o Shojo Tsubaki es un título de mangas que nacen de un movimiento gráfico japonés llamado Eroguro (que protesta contra los tabues del país nipón y los exacerba hasta herir la sensibilidad de cualquier espectador). Entonces ya saben lo que les espera.

A Midori, la protagonista de esta película, le pasan las peores cosas que le podría pasar a una niña. Su madre muere y la adopta un circo de fenómenos inmorales y espantosos con quienes descubre lo que es el terror, la desesperanza, la humillación, la repulsión, pero también el amor y el deseo de pertenecer. Cada escena es más nauseabunda y horrenda que la anterior. Pueden encontrarla completa en YouTube.

Si son espectadores delicados, esta no es su película.




8. Summer Wars (2009)

El mundo virtual y real colisionan en Summer Wars, y es la primera vez que exploraremos esta premisa -disociativa- en este top.

Kenji Kose es un chico brillante en las matemáticas y obsesionado con la programación. Un día, después de fracasar en la clasificación a unas Olimpiadas Matemáticas, Kenji decide pasar el verano ahogando sus penas en una inmersión total al mundo de OZ, una plataforma virtual que podría ser similar a un Second Life o a un MMORPG como League of Legends o World of Warcraft: una masiva realidad virtual a la que se conectan millones de jugadores, diseñando su apariencia y habilidades, y resolviendo retos continuamente.

Sin embargo, los planes de Kenji se ven truncados cuando Natsuki Sinohara, la chica más guapa del secundaria, lo obliga a ir con ella al cumpleaños número 90 de su abuela, ya que le había prometido a ésta presentarle a su novio para esta ocasión. El mismo día que Kenji llega al pueblo donde vive la abuela de Natsuki, empieza a recibir extraños signos codificados por SMS.

Kenji tratará de descifrar estos signos hasta encontrarse con que ha detonado la liberación de una inteligencia artificial dentro de Oz, llamada Love Machine, que no parará hasta hacerse con el dominio no solo de la red social sino también de los dispositivos electrónicos de la población, medios de comunicación y satélites, poniendo al mundo entero al borde de un desastre nuclear. Súmenle a esto la caótica convivencia de una familia numerosa en pleno verano japonés.

Summer Wars no es la mejor película de Mamoru Hosoda (entre sus títulos está La chica que salta a través del tiempo, Bakemono no Ko y Wolf Children) pero si es la más rara y por eso está en este top. Además incluye un desarrollo estético por Takeshi Murakami, que es básicamente un semidios del pop art japonés. Pueden encontrar esta peli en el catálogo de Netflix.







7. Mindgame (2004)

Como su nombre lo dice, Mindgame es una película del 2004 que se vale de innumerables recursos técnicos (CGI, animación tradicional, rotoscópia, stop motion, entre otras) y narrativas dispares para lograr jugar con tu mente. Y es esa valentía lo que hace que se ubique en este lugar del top.

Lo que al parecer arranca como un grupo de imagenes inconexas, superpuestas gratuitamente y con lenguajes muy diferentes se va decantanto por un profundo mensaje: vivir la vida sin excusas.

Mindgame inicia con Nishi, un joven aspirante a mangaka (creador de comics o mangas) que vive frustrado por que nunca tiene el tiempo suficiente, o no es tan bueno como desea ser, para dedicarse a lo que ama. Tiene una novia llamada Myon, con la que también tiene una relación mediocre en la que ninguno de los dos es capaz de hacer algo para hacerla avanzar, limitando su comunicación a cartas de amor sosas y poco aventureras.

Su vida transcurre en un loop aburrido hasta que un día, almorzando en el restaurante del padre de Myon, llegan de visita unos Yakuza con los que el padre tenía negocios. En medio de una acalorada pelea, el jefe de la pandilla se avalanza hacia Myon, amenzando con violarla como venganza por una deuda pendiente. Nishi, que es un cobarde, tarda un rato en llegar a la defensa, con tan mala suerte que en el intento termina muriendo por recibir una bala en el trasero. Aquí empieza realmente el viaje de Nishi, que llega al cielo para encontrarse con una especie de Dios que le da la oportunidad de regresar sólo si vive su vida sin excusas y haciendo lo que quiere.

No tienen ni idea lo que se les viene con esta película. Una experiencia súper ácida que se desenvuelve muy lejos de lo que uno cree que va a pasar. A la final, es un gran viaje que te invita a dejar de soñar despierto, paradójicamente, a través de una experiencia onírica.






6. A Scanner Darkly (2006)

Scanner Darkly puede resumirse en dos palabras: alucinación y paranoia. Esta es una película que me gusta mucho y a la cual ya le había hecho una reseña entera en el blog (pueden verla completa dando clic aquí


Para resumirles la premisa, ubíquense en un futuro cercano, sujeto a la híper-vigilancia, en el que una sustancia adictiva, llamada Sustancia D, ha invadido las calles de los Estados Unidos, afectando la vida de millones de personas y convirtiéndose en un riesgo para la salud y seguridad pública. Esta droga causa alucinaciones, trastornos de personalidad y afecta los tejidos neuronales, dejando fuera de funcionamiento a los más adictos.

La historia se centra en Fred (Keanu Reeves), un agente de una DEA muy futurista, que usa un traje que le permite distorsionar continuamente su apariencia, de manera que es imposible reconocer en él a alguna persona. Es como un traje que le permite estar en constante mutación, afectando el recuerdo que las personas guardan de él en su memoria. Su misión claramente consiste en sacar la Sustancia D de las calles, sin embargo Fred es secretamente Bob, y esta versión de él es adicta a la sustancia y además trafica con ella.

Scanner Darkly esta basada en una novela de Philip Dick, un génio de la ciencia ficción, mente detrás de Blade Runner, Truman Show, Total Recall, entre otras. Dirigida por el crack Richard Linklater, está completamente animada en rotoscópia, una técnica de animación muy exigente y posee un cast de primera: además de Reeves cuenta con Winona Ryder, Robert Downey JR y Woody Harrelson.







5. The Congress (2013)

Escalando en el top está The Congress del director Ari Folman, alzándose como una aplastante y demoledora metáfora de la evolución humana, la tecnología, el ego y la vanidad. Dividida entre dos partes, una live action y otra 100% animada, The Congress narra la historia de Robin Wright (representándose a sí misma en una distópia perturbadora) como una actriz que tuvo fama en sus años mozos pero que a medida que envejecía, iba perdiendo relevancia para las audiencias, y por consiguiente para los estudios de cine.

A raíz de la enfermedad de uno de sus hijos, Robin se encuentra en un callejón sin salida, y su manager le consigue un trato con el estudio Miramount (mezcla crítica por cierto entre Miramax y Paramount) para probar una técnica nunca antes vista en el cine.

Este nuevo método consiste en que el cuerpo y los gestos de la actriz sean grabados con una cámara 360º, de modo que queden totalmente registrados y puedan ser replicados digitalmente sin problema, así, Robin se convertiría en la primera actriz en inmortalizarse detrás de las pantallas. Sin embargo este trato tiene dos grandes condiciones, le permite Miramount usar la imagen de Robin como mejor le plazca y Robin, ya no puede desempeñarse como actriz ya que deja de ser dueña de su imagen pública. Así, el trato resulta ser un éxito y la falsa Robin se convierte en el ícono de cinematrográfico de muchas generaciones.

Veinte años después, Robin es invitada a un congreso de futurología que lidera Miramount. En él, el estudio celebra el lanzamiento de una sustancia que le permite a las personas subir su conciencia a un plano de avatares en el que se puede elegir ser cualquier estrella de cine, ya sea actual o de antaño. ¿Y adivinen cuál es la cara más apetecida por el público?

Los matices dentro de esta historia son infinitos, y es una narrativa con muchas capas que hay que leer con cuidado para no perderse. Es definitivamente una de las películas de animación más raras, complejas y completas que he visto. No creo que sea apta para todos los gustos pero vale la pena el viaje.






4. Waltz with Bashir (2008)

Casualmente el anterior puesto en este top, y éste, comparten director: Ari Folman. Sin embargo Waltz with Bashir tiene algo que la hace mucho más perturbadora, y es el hecho de que sea una película autobiográfica.

Cada uno de los minutos de este film-documental, que le sirve a su director como una píldora para la memoria y una expiación, es un viaje por varias mentes con trastorno de estrés postraumático. Folman narra en Waltz with Bashir sus memorias y las de sus amigos ex-miembros de las Fuerzas de Defensa Israelíes durante la Guerra del Líbano en 1982, específicamente aquellas relacionadas con el genocidio de Sabra y Shatila, en las que sistemáticamente se violaron, masacraron y asesinaron miles de niños, mujeres, hombres y ancianos.

La matanza, que acabó con miles de vidas de palestinos inocentes, fue llevada a cabo por miembros de un grupo armado cristiano de origen libanes pero contó con la complicidad de la milicia israelí. Folman y sus compañeros, años después de este evento, y perseguidos por sueños y alucinaciones de culpa, reunen sus memorias, que se han teñido de ficción y surrealismo para poder sobrellevar y soportar su participación en estos horrorosos actos.

Esta es una película que toca fibras muy sensibles tanto de los espectadores como del director, que se expone con sus actos y su culpa al contar de primera mano su verdad sobre una de las masacres políticas más despiadadas del siglo XX.






3. Perfect Blue (1998)

En el puesto número tres tenemos a Perfect Blue, y bueno, esta es una película de culto "grandes ligas". Satoshi Kon (uno de mis creadores preferidos en el mundo) era un genio experto en mostrar cómo los pensamientos y fantasías de las personas se entretejen constantemente con lo real, disolviendo la idea de la "realidad" absoluta y estable. Perfect Blue no solo fue su opera prima, sino también, uno de sus mejores ejemplos de esta exploración.

Este thriller sicológico gira principalmente alrededor de la perdida de identidad y caída de Mima, una chica dulce que es una famosa "idol" o cantante de un grupo de pop japonés, con un look muy ingenuo e infantil. La película inicia con Mima dejando el grupo para convertirse en actriz, haciendo que muchos fans se sientan desconsolados, iracundos y traicionados.

Esta nueva etapa como actriz le demanda a Mima más madurez y sensualidad, cosa que no es bien recibida por sus antiguos fieles pero tampoco por ella, que descubre que lo más aterrador de este nuevo mundo es que no está en su poder escoger la percepción que tienen los demás sobre ella, y es esta percepción, fuera de su control, lo que lentamente se va convirtiendo en realidad. Mima, dividida en dos, pierde el control de su avatar, de su persona pública, y esta aterradora disociación es lo que la lleva a la ruina.

Cabe mencionar que Perfect Blue es una historia oscura, que yace del miedo primigenio a la suplantación y a la perdida de lo que somos cuando alguien imita nuestra persona exterior. Busca confundir y desorientar constantemente al espectador, llevándolo a descifrar un final ambiguo que puede ser su mayor fortaleza (en mi opinión) o su mayor debilidad. Una cruel metáfora de lo que es el mundo del espectáculo, que ha inspirado a directores como Darren Aronofsky para películas como Requiem for a Dream o Black Swan.





2. Anomalisa (2015)

En Hollywood hay una cultura que reconoce como grandes a los actores y a los directores, pero pocas veces un guionista original llega a ese nivel de fama. Este no es el caso de Charlie Kauffman, cuya pluma artífice de historias cinematográficas como Being John Malkovich, Adaptation y Eternal Sunshine of the Spotless Mind (todas tres probablemente en mi podio de películas favoritas de todos los tiempos) le ha ganado la admiración tanto de la industria como del público.

Anomalisa es el debut de Kauffman en animación, y no decepciona. Esta historia comienza con la vida rutinaria de un coach de clima organizacional y atención al cliente que viaja constantemente debido a su trabajo, pero se siente abrumado con el conjunto de elementos que conforman su vida personal, que el mismo resume como una farsa de la que quiere escapar. Está tan abrumado y se siente tan solo, que pronto descubriremos cómo su realidad empieza a mutar en función de sus propios trastornos, inseguridades, insatisfacciones e incapacidades.

Es una película extraordinariamente humana, a pesar de ser 100% animada en stop motion. Es honesta, brutal y retrata con sumo cuidado la delicada psiquis humana y su fragilidad. Es muy íntima, dulce y a la vez evidencia cómo le damos forma a la realidad guiados por lo que queremos o no reconocer en ella. Súper recomendada y súper loca.






1. Paprika (2006)

Y llegamos a nuestro puesto número 1: Paprika. 

Estuve muy tentada de incluir esta película en mi Top de películas favoritas animadas, sin embargo sentí que era una obra que debía ser evaluada diferente. Están las películas animadas, las películas animadas para adultos y Paprika.

Cómo les decía más arriba, Satoshi Kon es el mago de las narrativas de lo dual: entre el presente y el pasado, el sueño y la vigilia, lo real y lo que es ilusorio. Su obras son como postre de mil capas, cada una diferente y más rica que la anterior, y para entenderlas es necesario estar dispuesto a cavar.

La premisa de Paprika gira alrededor de la creación de un método revolucionario llamado PT que consiste en introducirse en la mente de pacientes con trastornos mentales para entender su origen y darles tratamiento adecuado. El método PT es desarrollado principalmente por la psiquiatra Atsuko Chiba, quién de un día para otro, se encuentra en peligro de ser asesinada, ya que alguien ha robado un prototipo de la máquina de inmersión y se ha adentrado en los sueños de los autores del proyecto para eliminarlos sistemáticamente. La psiquiatra y su alter ego onírico, Paprika, colaborarán con la policía para encontrar al culpable.

Así, doblando el espacio y el tiempo, Kon nos lleva por un mar de transiciones en las que es difícil discernir qué es real y qué es fantasía. Lo que al principio parece el desenlace obvio es solo uno de los tantos giros de trama por los que nos llevará la película, que se teje como un agujero de gusano. 

Una obra imperdible para los amantes de la animación, muy, muy exigente con el espectador que debe parar y rebobinar si se pierde de las claves para descifrar esta historia. Algunos dicen que Inception es básicamente una copia de Paprika, uds qué opinan... ¿Copia o tributo?





Y con esto terminamos el top. ¿Qué opinan de mi selección? ¿Sobró, faltó? ¿Han visto alguna de estas películas? ¡Déjenme sus comentarios!

Espero que saquen el tiempo para ver estas piezas de animación que seguro les volarán la cabeza y los dejarán pensando un par de días o semanas. Espero que más de uno se quede WTF.

Un abrazo para todos!
N.

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