La Ciencia del Campo








Mi abuela recuerda todas y cada una de las casas en las que ha vivido, recuerda el clima, cómo el sol se entrecruzaba por las ramas, los animales que tenia en la finca y el sabor de las frutas recién bajadas del árbol. En ella vive la ciencia del campo, esa que reconoce la hora del día con la altura del sol, la dirección del viento con el dedo levantado y mojado de saliva, la misma ciencia que sabe cuando hay que cortar el pelo y las matas para que crezcan abundantes o altas y den frutos lindos.

Aprendió a cocinar para muchas personas y falla siempre cuando quiere cocinar para pocos (tuvo 9  hijos, incluyendo a mi mamá), esta llena de palabras nuevas/antiguas que ninguno de sus nietos reconoce y tiene una posición política de esas godas/liberales que todavía recuerdan el campo como una batalla de bandos por color. Ni hablar de las costumbres religiosas que tiene, ameritan un corto para cine. En su mente hay una ciencia del pasado que entiende el mundo con una vastedad y sencillez tan bella como antigua, tan inocente como compleja.

Sus manos ahora puede hacer solo un poco de lo que sabia hacer, pero aun conserva el talento para tejer coronas de trenzas (por que ella tenia el cabello más envidiable del pueblo, lo lavaba con agua de río y jabón de tierra y se aplicaba trementina en las puntas onduladas, según ella ninguna de sus hijas le heredó la cabellera). Es supremamente vanidosa y su rutina de belleza no ha cambiado en años, ahora todos le envidian la piel y quieren saber su secreto. Actualmente va mucho al medico y le enseñan a nombrar partes del cuerpo que ni conocía, le explican como su vida pasada le trajo problemas de salud actuales que la dejan confundida, como el descubrimiento de su dieta sin condimentos que con mala gana pone a competir su salud con su gusto.
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El mundo diariamente te enseña a demeritar el conocimiento de los viejos por obsoleto, pero mi abuela, así como muchos abuelos, sabe más de la tierra y del lugar en donde vivimos que la mayoría de personas que conozco, reconoce su entorno como mágico y maleable, conoce sus bondades y peligros. Tal vez es un conocimiento local y especializado, no sabe de tecnología ni de globalizaciones, pero es profundo, dedicado y sobretodo noble y respetuoso de la vida y la tierra, su ciencia debe ser escuchada, su semilla debe ser plantada.

"Uno no se puede bañar el jueves santo por que se convierte en Sirena"

Comentarios

Ing Juan PBF ha dicho que…
Me gusta que vas del detalle hasta lo general, y nos ilustras cada parte de tu relato con una imagen. Además ese detalle de la abuela sacando la lengua estuvo muy bueno porque le agregó el toque informal al post.
Lattice ha dicho que…
Abuelita Roca rules!! Preciosas las fotos y la edición!
andreasernab.com ha dicho que…
Muy bonito post Nía...Siempre sorprendiendo :) Me hizo recordar a mis viejas, tan especiales, amorosas y sabias... Me gusta mucho la edición de las fotografías.