Moonsickness

Estuve explorando durante el 2018 el símbolo de la Luna, con la que siempre me he sentido muy conectada. La luna es el astro regente de mi signo solar, Cancer, una agitadora de las aguas y potenciadora de cosechas con más leyendas y canciones que todas las mujeres de la tierra. 

Este astro tiene una presencia fuertísima en muchas culturas, y decidí explorar desde mitos y leyendas locales hasta la psique, las mareas, y la vanidad. Este tal vez sea un primer capítulo de esta búsqueda que puede que retome en el futuro, por ahora les muestro mis resultados.


Moonsickness n•1: Hilo rojo.

Los japoneses tienen la creencia de que en la luna vive un anciano que sale cada noche y busca entre las almas a aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan. 

Esta leyenda del hilo rojo, también llamada Akai no Ito (赤い糸- Hilo rojo) o Unmei no Akai no Ito (運命の赤い糸 - Hilo rojo del destino), se ha reinterpretado en centenares de historias y películas, incluyendo la increíble Kimi no na wa. 

En china tiene su propia versión: Yuè Xia Lǎo (月下老), en la que los dioses son responsables de unir en matrimonio a los humanos, atando desde niños sus destinos con un hilo rojo invisible. Aunque no haya matrimonio, estas dos personas están destinadas a encontrarse y ser amantes, no importa en qué edad, lugar, o circunstancia. El hilo rojo no puede romperse.




Moonsickness n•2: Kiku no Sekku(菊の節句)  

Kikku no Sekku es uno de los cinco festivales sagrados en Japón, celebrado en el noveno mes del calendario lunar en honor a La luna de los Crisantemos (Kiku-zuki), que cambia de color y se torna naranja a la par que florece esta especie imperial.

El origen de esta celebración se da gracias a la primera exhibición pública de los crisantemos de la familia del emperador, flor que mantuvieron en privado durante unos 400 años y que es símbolo de la familia imperial y de su trono: el trono de los crisantemos.

Según los chinos, el doble número 9 de la fecha carga muchísimo yang, por lo tanto este día es un día peligroso (como el viernes o martes 13 en la cultura occidental). Es por esto que en este festival se bebe un sake de crisantemos, en el que pétalos de la flor flotan en los vasos como ritual para alejar los malos espíritus que trae la luna roja y adicionalmente, prologar la vida. 




Moonsickness n•3: Soma 

Soma es el dios védico de las plantas y la vegetación. Representa lo líquido, el frescor y la luna. Es la "provisión de inmortalidad" y está asociado a especies alucinógenas. Es un joven bellísimo que va montado en un carro, cuyo andar representa el movimiento de la Luna, que recorre el cielo cada noche, tirado por antílopes.

En la cosmogonía pre-hinduista, los dioses, debido a una maldición, habían comenzado a perder la inmortalidad. Para recuperarla batieron el océano de leche (océano concéntrico que se encuentra más allá del océano de agua salada y del de agua dulce) para encontrar el néctar de la inmortalidad, un equivalente a la ambrosía de los griegos. Tras beberlo, los dioses la recuperaron.

Soma emergió del batido del mar de leche, por eso su luz lívida es un néctar blanco que anima el crecimiento de las plantas, haciéndose más delgada en el transcurso del mes para luego volver a engordar. En la media luna, el cuerno de Soma esta lleno de néctar. Es en esta primera mitad del mes en donde los dioses beben de ella, y en la segunda mitad, se alimentan de ella los espíritus de los antepasados. 




Moonsickness n•4: Espejo 

Alrededor del mundo, las mujeres menstruamos y ovulamos en todas las fases de la luna, en una sincronía asombrosa, siendo un espejo de su ciclo. Una búsqueda personal me ha llevado a explorar esta curiosidad sobre lo que impacta el astro en mi psiquis y en mi cuerpo, y a construir una mitología mixta de lo que para cada cultura significa este satélite natural de nuestra tierra.

Esta es “Espejo”, mi cuarta pieza de Moonsickness, mi pequeño y lento proyecto sobre la Luna. He tenido conversaciones con mis amigas y conocidas sobre lo que significa el ciclo menstrual y sus diferentes fases, y cómo la lectura de la luna es esa carta marítima necesaria para reconocerme y conocerme.

He aprendido más sobre mi misma y sobre la feminidad en estos últimos dos años que en toda mi vida, pues, curiosamente, el conocimiento sobre estos temas o está perdido o no está documentado o no se considera científico, y es a través de la voz de otras, en todas sus fases, así como la luna, que he aprendido de mi misma y mis diferentes caras y arquetipos.

Esta ilustración es mi tributo a las fases lunares y a mis fases personales, a la mutación que sufro cada mes, a lo que crece entre luna y luna, a la unión de muchas mujeres buscando sabiduría sobre sus procesos naturales y al surco rojo que une todo el ciclo, mi sangre.



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