20 años en la Matrix


Entonces.
Hace 20 años, Estefanía tiene 11 y ve por primera vez Matrix. No la entiende.

Tiene tal vez 13 años cuando hace click y se enamora, y probablemente, como muchos de uds, ve la película decenas de veces para adentrarse y entender más y más de esta versión de la caverna muy sci-fi. Ve el Animatrix, Reloaded y Revolutions y aunque con un poco de desazón con estas últimas dos entregas, siente que ha encontrado una película favorita que se suma al Quinto Elemento. Y BUM, se atan cabos y 20 años después, Estefanía es devota a la distópia y a la ciencia ficción. Y el resto es historia.

Increíble el paso del tiempo, pero más increíble es la estela, que como un cometa, dejó Matrix para el cine contemporáneo y cómo su diseño, estética, desarrollo visual y pregunta fundamental siguen siendo relevantes 20 años después, al igual que Blade Runner o 1984. Es ahora, que estamos más conectados que nunca y Google desconecta sus AI por que están muy rebeldes y autónomos, que realmente estamos al borde de ser presas de la máquina, si es que ya no lo somos.

Matrix es un monumento cinemático arriesgado y ambicioso, si se mira el contexto en el que fue lanzada, es sorprendente que haya llegado a materializarse y a crear un fenómeno cultural de tal magnitud. (Probablemente una de las películas con más reseñas, teorías y comunidades en internet). Es un film que mezcla elementos tan dispares como las artes marciales, hinduísmo e inteligencia artificial. Cualquier productora estaría confundida, y sin embargo vio la luz.

Esta visión, de los (ahora las) Wachowski, era etérea y tuvo que construirse a partir de muchas referencias para tangibilzizarse, esta parte de su proceso es lo que más admiro. Fueron transparentes respecto a las obras que las inspiraron, por ejemplo hicieron pública su influencia en Ghost in the Shell de 1997, y recurrieron a esos mismos animadores para crear su mitología en el Animatrix. Así mismo fue su selección de artistas para la construcción de su universo formal: Geof Darrow, Moebius, George Hull, Steve Burg y Jim Martin. Todos con un background importante en futurismo y construcción de universos distópicos. 

Soy una convencida que para crear algo novedoso, basta con investigar, reunir referentes y combinarlos de alguna forma innovadora. No creo en la creatividad desde cero, ni en la musa de la inspiración, y esto me parece importante en todas las disciplinas creativas, pero me encanta recalcarlo en la ciencia ficción: lo que hace a los universos futuristas plausibles y cercanos es que no son tan distintos a lo que ya vivimos, por eso nos generan temor.

Esta premisa, aplicada a la creación de entornos resulta en armazones mecánicos que parecen residuos de maquinaria reciclada, vestuarios hechos de harapos post-dominación, y granjas de humanos que no distan mucho de las fábricas en las que se crían pollitos en microceldas.

Aquí un vistazo a algunas piezas del concept-art para la película:














A medida que pasan los años, es posible ver como unas obras cinematográficas brillan más que otras, (sobretodo en esta época en donde el cine se enfoca en tres cosas y tres cosas solamente: superhéroes, remakes y secuelas). Matrix tiene ese brillo, que no se ha diluido con los años, tal vez debido a que pocos creadores y productoras han tomado el riesgo de poner historias como esta sobre la mesa. 

Es posible que ya no sea el cine en donde nuevas narrativas echen raíces. Tal vez Netfilx, Amazon TV y Youtube sean canales para abrir la conversación sobre historias más completas, interesantes y retadoras para el espectador, como Dark o Black Mirror, o excepciones magníficas como Arrival, Ex Machina o Annihilation. Obras en las que al final nos sintamos como Estefanía a los 11 años.

Comentarios

Rafael Jiménez ha dicho que…
Muy buen texto. Recuerdo Matrix (la primera) y Animatrix con mucho cariño, estaba en mi epoca de universidad estudiando diseño gráfico y creo que influyó mucho en todos quienes la vimos.
CMYK ha dicho que…
Estos concepts son oro, gracias por compartirlos!