Virus Tropical y la historia de cómo Paola se convierte en Powerpaola


Ver en cine una película animada con la manufactura, esfuerzo y dedicación que demuestra Virus Tropical es una de esas buenas noticias que estabas esperando que te dieran hace tiempo: ok... arrancamos con la animación en Colombia, como en las grandes ligas...¡vamos!

Powerpaola, un nombre que los creativos de este país bien conocemos, puso su famosa novela gráfica a disposición del equipo de Timbo Estudio y la dirección de Adriana García Galán para darle vida a su obra autobiográfica que nos cuenta su "coming of age". Paolita nace en Ecuador, de madre ama de casa y padre ex sacerdote. Es una hija sorpresa, un embarazo improbable después de una cirugía de trompas y llega a un hogar para ser la última de tres hermanas. Su camino, por una niñez dividida entre Ecuador y Colombia, por un hogar de autoridad fluctuante y unas fuertes relaciones femeninas le dan forma a la Paola que se convertiría en una poderosa artista latinoamericana.

No es la primera película que trata de esto, un tema común, interesante: la transición de la niñez a la adolescencia y a la adultez, los eventos y experiencias que le van dando forma a esa persona, la cotidianidad, la familia, las primeras relaciones amorosas, las primeras canciones favoritas... etc. Persépolis, Boyhood, Sixteen Candles, Ghostworld, Almost Famous y hasta Clueless, entre muchas otras, son ejemplo del interés que despierta el tema de crecer y transformarse.





Sin embargo, cada vez que se cuentan este tipo de historias se busca probar un punto: de qué eventos de la vida pasada deriva el adulto interesante que se es hoy y cómo, después de un viaje por la memoria o el transcurso del tiempo, aprendemos a conocerlo.

Es aquí donde siento que Virus Tropical para mí, falla: no terminamos de conocer a Paola. 

Virus Tropical tiene todo para atraparte: una animación maravillosa, un doblaje que no es absolutamente fantástico (algunos personajes no me conectan), pero tiene actores con participaciones brillantes, humanas, cercanas, dulces. Detalla los entornos con una sencillez de aplaudir: Quito y sus lloviznas y Cali y sus guayacanes y sin embargo la razón por la que estamos sentados ahí en el cine no se desenvuelve. 

En mi opinión personal es una película que reconoce lo que es lo femenino y las distintas maneras de transformarse y trata de construir premisas muy interesantes sobre la relación entre hermanas, entre madre e hijas, entre padres separados, entre mujeres y hombres, etc. Pero su falla está en que no termina de contarte el punto de vista de la protagonista ni su becoming, es una narrativa que apenas y se ve en la superficie del agua y te deja con ganas de saber en qué momento Paola se vuelve Powerpaola. 

Esto no le quita el increíble mérito técnico que implica la película para el gremio nacional de la animación. 5000 dibujos fueron necesarios para hacerla, y Powerpaola, ducha en su ilustración tuvo que aprender a dibujar teniendo en cuenta que ya no estaba haciéndolo para medios impresos sino para movimiento. Actualmente es un film que está participando en Annecy y que ya ha ganado el Premio del Público en la Sección Global de Southwest- SXSW- y el premio de la Asociación Católica Mundial para la Comunicación en el Festival Internacional de Cine independiente en Argentina. Esto sin duda es un motivo de celebración para la industria en el país.

Con esto terminó mi reseña, me encantaría escuchar sus opiniones sobre este film.
Les envío un abrazo venenoso.

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