5 razones para amar Kimi no Na wa







Tuve la oportunidad de ver por segunda vez Kimi no Na wa (Your Name), esta vez en cine, y les puedo decir que valió muchísimo la pena, tanto, que a pesar de tener este review reservado para otro top de películas animadas, decidí sacarle tiempo para crear un artículo para ella sola. 

Los que llevan tiempo leyendo este blog saben que Japón es un gran referente creativo en mi vida y que soy una gran seguidora de la animación nipona, es por esto que cuando se anunció esta película de Makoto Shinkai, estaba más que ansiosa por verla. 

Las obras de este director son manufacturadas con una atención al detalle increíble, que sobrepasa cualquier idea que tengan del alcance de la animación tradicional, y una nitidez y limpieza capaz de dejarte boquiabierto. Además sus largometrajes previos constan de una riqueza emocional comparable con el trabajo de Haruki Murakami: nos hacen enamorarnos del silencio, de la cotidianidad, de la belleza en lo común y así mismo permea lo mágico y lo espiritual, propio del shintoismo japonés.

Ahora, Kimi no Na wa no es la excepción. La historia se desarrolla en dos contextos, uno de ellos es un pueblo llamado Itomori donde vive Mitsuha, y otro es la concurrida capital: Tokio, donde vive Taki. Por alguna razón que más tarde si ira aclarando, Taki y Mitsuha empiezan a cambiar de cuerpo, ella empieza a vivir dentro de Taki, yendo a sus escuela, tomando cafés en sitios elegantes, trabajando medio tiempo en restaurantes de lujo, mientras que él toma el lugar de Mitsuha, sorprendiendo ambas partes a las personas que los rodean por sus inesperados comportamientos.

Antes de que las cosas se salgan de control, Taki y Mitsuha deciden llevar un diario de notas de cuando están en el cuerpo del otro, así cuando cada uno regresa a su lugar, saben qué ha pasado. Así inicia su extraña y sobrenatural relación, de la cual ninguno entiende mucho. Taki experimenta el lado más espiritual del campo y las tradiciones de los templos shintoistas en Itomori, y Mitsuha descubre la ciudad a la que siempre había querido ir.

Sin embargo, la historia da un giro inesperado cuando los cambios de cuerpo dejan de ocurrir y Taki emprende una búsqueda por Mitsuha, a quien nunca ha visto en persona. De ahí en adelante solo vienen situaciones que no te esperas.

No los quiero spoilear, así que enumeraré las cinco razones por las cuales no se pueden perder Kimi no na Wa.

1. El manejo maestro del tiempo


Si amaron Arrival y Memento, que son aparentemente muy diferentes a lo que se ve por encima de este film animado, solo puedo decirles que el manejo temporal de esta historia es tan poderoso y tan bien logrado que esta a la altura de estos films de Cristopher Nolan y Denis Villeneuve.

Haciendo uso de lo que se define como "Efecto Mariposa", podríamos decir que Kimi no Na wa te va mostrando cómo cada acto, palabra, conversación, que al principio tomamos por irrelevante, tiene un impacto fuertísimo en la forma en la que se narra la historia. Se va desenvolviendo como los mismos hilos del destino en la mitología japonesa, con un cuidado que trata al tiempo mismo como un tercer personaje principal: musubi. Ya más adelante les explicaré esto.

2. La belleza indiscutible de su animación


Como anteriormente mencioné, si hay algo que caracteriza el estilo de animación de Shinkai, es la majestuosidad con la que es capaz de plasmar detalles. Hay cuadros de la película, timelapses completos, tan bien ejecutados que por un momento la mente deja de sentir que está consumiendo animación para reemplazarla por una idea de lo real. Es de quitarse el sombrero.

Dado que los dos personajes principales viven en entornos tan diferentes, para el director era importante transportarnos a Itomori y a Tokio. Esta animación, que se presenta como una experiencia estimulante a todo nivel, describe cada calle, cada lugar: las partículas de polvo en los rayos de luz, la lluvia pesada, los cruces concurridos, los trenes apretados. Uno de los grandes motivos por los cuales es realmente valioso verla en cine.

3. Una banda sonora TOP



Las bandas sonoras originales son una delicia, pero últimamente me encuentro con películas (sobretodo de cine comercial) cuya banda sonora no puede estar mas lejos de lo memorable. Este no es el caso de esta película, cuyo acompañamiento musical está construido perfectamente para complementar la animación. En ella entendemos un poco la edad de Mitsuha y Taki, su descubrimiento del amor, de la realidad del otro. Una mezcla entre lo tradicional japonés y lo fresco de la ciudad, de la adolescencia misma. 

En el OST encontrarán piezas de guitarra acústica, piano, violines y un poco de j-rock para refrescar.

4. La exaltación de la cultura japonesa


No es necesario saber nada de la cultura japonesa para entender y disfrutar de esta película puesto que uno de sus grandes esfuerzos está en narrar, de una forma muy orgánica, parte de las tradiciones más arraigadas en pueblos rurales del Japón. 

La película desarrolla conceptos como kuchikamisake, un tipo de sake que se fermenta masticando arroz y depositándolo en una botella, o el concepto de kataware doki, la hora dorada en la que es posible que los espíritus del más allá crucen al mundo de los vivos. 

Sin embargo el concepto más importante, y el que yo siento que hila, literal y figurativamente, todo el film es musubi. Este es un término muy simbólico en el país nipón y uno de los más representativos del shintoismo, puesto que significa el nacimiento, la armonía, conectarse con las personas, y el mismo pasar del tiempo. Una fuerza intrínseca a todo que habla del ciclo natural de la vida: conocerse, separarse, dormir y despertar, vivir y morir.

Como en la leyenda del hilo rojo (unmei no akai ito, 運命の赤い糸), muy popular en Asia, en el que los dioses amarran un hilo rojo a los tobillos de aquellos que están destinados a encontrarse, amarse y ayudarse, Kimi no Na wa reafirma el poder de este hilo, que se sobrepone a cualquier tipo de adversidad, y aun enredado y tenso, nunca se rompe.

5. Una premisa común convertida en algo extraordinario


No es la primera vez que nos cuentan la historia del cambio de cuerpos, pero son todos los componentes que Shinkai le ha inyectado a su obra a nivel estético, narrativo y espiritual lo que hacen de esta película un imperdible. 

Esta es la obra más comercial del director de 44 años y por ende ha permeado distintos públicos, impactando a muchos espectadores que no consumen animé. No es sino ver sus resultado en taquilla: es la película más taquillera en la historia de Japón, superando al Viaje de Chihiro del Studio Ghibli, recaudando más de 332 millones de dólares a nivel mundial.

Shinkai es un heredero de generaciones previas de animadores magníficos como Satoshi Kon y Hayao Miyazaki, es por eso que se le considera uno de las grandes promesas para esta industria. Con Kimi no Na wa el japonés ha recibido premios como Mejor Película en el Festival de Cine de Londres, Mejor Película Animada por parte de la Asociación de Críticos de Los Ángeles, entre otros.

Para terminar, quiero decirles que leí un review que decía que esta película es "emocionalmente satisfactoria" y no puedo estar más de acuerdo. Ojalá y tengan la oportunidad de verla y enamorarse de ella, por que yo ya fui, volví, la ví dos veces y dos veces me enamoré.

Para los que están Colombia, la película será proyectada en salas de cine Cinemark solo por esta semana (del 25 al 29 de septiembre). ¡Estén pendiente de las funciones para que no pierdan la oportunidad de apreciarla en todo su esplendor!

Les dejo un abrazo a todos.
N.

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