Nimit Malavia y los trazos oníricos























Poco me pasa que veo a alguna ilustración y dentro de mí se mueve eso que dice "yo quiero pintar así, tal cual, en ese estilo, lograr esa macha, esa miradita, eso, tal cual". Yo me maravillo mucho, lo acepto, tengo gracias a Dios un talento para maravillarme siempre y con cosas tan sencillas como complejas, en este blog he publicado muchas que me han conquistado, técnicas y estilos tan diversos como el zoológico, pero poco me pasa que me identifique totalmente con la huella de un autor, que vea cosas de su trabajo en mi trabajo y sin embargo no alcance a ser nunca tan bueno y disten años luz.

Mi mamá me dijo muchas veces que a la vuelta de la esquina siempre hay alguien mejor que uno (en este caso a dos clicks de distancia) pero también me dijo que uno debía estudiar lo que de manera fascinante sobrepasaba nuestros alcances y capacidades para ver si algún día se llegaba a ser tan bueno, en este caso, mi sujeto de estudio es Nimit Malavia, y mi meta es algún día poner mi cuaderno al lado del suyo y sentir que estamos en la misma liga, remando en botes amigos.

Nimit Malavia es canadiense, tiene 25 años y es muy delicado con su trabajo, a veces es muy sucio y otras veces precisamente limpio pero nunca rema en aguas tibias, nunca es demasiado neutro, lo cual impregna de un espíritu de sosobra sus creaciones, raramente distingues un boceto de una obra terminada. A esto se le suma el contenido onírico y envolvente de la obra en sí misma: abrazos nubosos, cuerpos amontonados y durmientes, y rostros de mirada gacha te van contando historias sobre intimidades soñadas.

Este ilustrador independiente estudió en el Sherion College y desde entonces ha recorrido gran parte de Norte América y Europa exponiendo sus trabajos e involucrándose en eventos de todo tipo. Es precisamente su versatilidad y experimentación con distintas técnicas de ilustración lo que lo ha distinguido y destacado de muchos de los ilustradores de su generación, es en verdad audaz el uso que le da a elementos como el lápiz, la tinta, la acuarela o el retoque digital que no son solamente herramientas de dibujo, sino un lenguaje elegido de manera especial para cada obra y la contundencia de su mensaje.

No sé como explicarles lo que se siente ver un trazo, proceso o composición familiar al de uno, es como ver en la calle a un fulano que tiene los mismos lunares que tú (claro, hablando en universos potenciales) pero es un sentimiento lindo y muy inspirador, un indicador de que voy por buen camino. Sí, Nimit me produce mucha, mucha envidia pero no por sus logros sino por el alcance de su talento, lo desarrollado que está y lo atento que es al detalle. Ojalá puedan echarle un ojo al trabajo de este canadiense, dedíquenle un ratico de su noche, para eso les dejo su pagina web para que se deleiten un rato.

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